martes, 25 de febrero de 2014

Martín Lutero



Lutero fue un teólogo alemán cuya ruptura con la Iglesia católica puso en marcha la Reforma protestante. Oponiéndose a la voluntad de sus padres, se hizo monje agustino en 1505 y empezó a estudiar Teología en la Universidad de Wittenberg, en donde se doctoró en 1512.


Ya de profesor. comenzó a criticar la situación por la que pasaba la Iglesia católica. Lutero protestaba contra la frivolidad en la que vivía gran parte del clero y también protestaba para que las bulas eclesiásticas -documentos que teóricamente concedían indulgencias a los creyentes por los pecados cometidos- fueran objeto de un tráfico exclusivamente mercantil.

Lutero defendió la doctrina del "sacerdocio universal", que contaba con una relación personal directa del individuo con Dios en la que desaparecía la Iglesia como mediadora, privándola de su justificación tradicional; la interpretación de las Sagradas Escrituras no tenía por qué ser un monopolio solamente del clero, sino que cualquier creyente podía leer y examinar la Biblia libremente, así que esta debía ser traducida a idiomas que todos pudieran entender (él mismo la tradujo al alemán, creando un monumento literario de gran repercusión sobre la lengua escrita en Alemania en los siglos posteriores)

 El luteranismo se basa en la doctrina (inspirada en escritos de san Pablo y de san Agustín) de que el hombre puede salvarse por su fe solamente, sin que las buenas obras sean necesarias ni suficientes para alcanzar la salvación del alma. En consecuencia, expedientes como las bulas que vendía la Iglesia católica no solo eran inmorales, también eran inútiles.

lunes, 10 de febrero de 2014

Cruzadas en Jeans

Esta película trata de un niño del siglo XXI que viaja por equivocación al pasado, exactamente al año 1212, cuando se produjeron las Cruzadas de los niños y tiene que sobrevivir ahí probando la vida sin los medios que tenemos en la actualidad. La idea de esta película me ha gustado mucho y me ha parecido bastante original y la mejor forma de que nosotros entendamos este tema ya que es la visión de un niño adolescente así que me parece la mejor manera para entender las Cruzadas.

jueves, 6 de febrero de 2014

Et si c'est vrai

"Decidió contarle una historia, un juego para distraerlo. Le pidió que imaginara que había ganado un concurso cuyo premio sería el siguiente: todas las mañanas, un banco le abriría una cuenta con 86.400 dólares. Pero como todo juego tiene sus reglas, Este tendría dos. —La primera regla es que todo lo que no te has gastado a lo largo del día, se te retira por la noche. No puedes hacer trampas, no puedes traspasar ese dinero a otra cuenta, solo puedes gastarlo. Pero a la mañana siguiente, al despertar, el banco te abre otra cuenta con 86.400 dólares para ese día. -La segunda regla es que el banco puede interrumpir este juego sin previo aviso. En cualquier momento puede decirte que se ha acabado, que cancela la cuenta y ya no te abre ninguna más. ¿Qué harías? Él no acababa de entenderlo. —Pero si es muy sencillo, hombre, es un juego. Todas las mañanas, al despertar, te dan 86.400 dólares con la única condición de que los gastes durante ese día, pues el saldo no utilizado se te retirará cuando te vayas a dormir. Pero ese don del cielo o ese juego puede acabar en cualquier momento, ¿comprendes? Y la pregunta es: ¿qué harías si te encontraras en esa situación? El respondió espontáneamente que se lo gastaría todo en lo que le apeteciera y en hacer multitud de regalos a las personas que quería. Emplearía hasta el último céntimo que le diera ese «banco mágico» en llevar la felicidad a su vida y a la de los que lo rodeaban. —Incluso a la de gente que no conozco, porque no creo que pudiera gastar en mí y en mis allegados 86.400 dólares al día. Pero ¿adónde quieres ir a parar? —Ese banco mágico lo tenemos todos —contestó ella—. Es el tiempo. El cuerno de la abundancia de los segundos que pasan. »Todas las mañanas, al despertar, se nos abonan 86.400 segundos de vida en nuestra cuenta para ese día, y cuando nos dormimos por la noche no hay suma y sigue; lo que no se ha vivido en el día se ha perdido, ayer acaba de pasar. Todas las mañanas se repite ese prodigio, se nos abonan 86.400 segundos de vida, pero jugamos con esa regla inevitable: el banco puede cancelarnos la cuenta en cualquier momento sin previo aviso; en cualquier momento, la vida puede acabar. ¿Qué hacemos, pues, con nuestros 86.400 segundos diarios? ¿No son más importantes unos segundos de vida que unos dólares?